Como cada mañana, me conecté a Internet para leer la prensa. Selecciono varios periódicos del mundo, y los leo en profundidad. Me gusta saber lo que ocurre en cualquier parte del planeta. De entre los seleccionados del día empecé con el Mesa Journal, periódico local de la ciudad homónima de Arizona.

Ciudad alejada de los centros de opinión norteamericanos, pero que cuenta con más de cuatrocientos mil habitantes y una universidad. Me puse a leerlo mientras saboreaba un especialmente aromático espresso. Tras varias páginas de sucesos, entre los que se contaba un asesinato, dos robos a mano armada, y una violación, llegué a la sección de cartas al Director.

El rapto de Políxena - Wikimedia Commons

De repente, una palabra se hizo más nítida que las otras, se convirtió sola a negrita, y se elevó hasta mis ojos. “Europe”. Me interesa mucho la opinión que los americanos tienen de Europa. La carta me impactó. Traduzco, no sin dificultad, del inglés de Arizona:

Sr Director:
Me llamo Peter Clumsy y vivo en la calle East Pecos, numero 1148. Soy el ciudadano americano que el pasado mes de Agosto tuvo el incidente del museo de Florencia. Una supuesta estatua en pésimo estado de conservación, puesta al alcance del público sin ningún tipo de cartel de aviso de su valor, origen o autoría, tuvo la culpa de todo.

Mis amigos y yo pensamos al principio que era una de esas personas que se disfrazan y se hacen la estatua. Lo habíamos visto en otras ciudades europeas. Así que me acerque a ella, sin el cuidado que hubiera tenido de saber que me encontraba ante una obra valiosa. Y le choqué la mano, como haría cualquier americano. Se le rompió el dedo índice.

¡Fractura, dicen! ¿Usted cree que el mármol se fractura? Es lo que le dije a ese estirado policía que me sometió a un interrogatorio como deberían ser los nuestros en Guantánamo, y que los demócratas no aprueban. Cruel y despiadado. ¿Y dónde estaba el señor embajador? Eso me pregunto yo también señor director.

Pero déjeme volver al supuesto policía del bigote, tan fino, el bigote, que estoy seguro que era homosexual. Me trató como si yo fuera un terrorista. Me amenazó. Me escupió. Quería que hiciera una declaración de disculpa. ¡Todo eso por un dedo! Pues que pongan otro. Eso le dije.

Que es el Museo della opera. Perfecto. Cuando llegue a los Estados Unidos yo les encargo 50 meñiques de mármol y se los mando para Florencia. Los pegan con cemento o con cola, y todos tan contentos. No me explico señor director, como pueden decir que estas gentes, estos italianos, son el origen de nuestra cultura occidental. Creo que son analfabetos, y que se encuentran en un estado de retraso que uno se pregunta si no estará en tierras musulmanas.

Esto es Italia hoy día, señor mío. He tenido que pagar Seis mil Dólares para poder abandonar ese país corrupto. Quiero que todos mis compatriotas lo sepan, y que sepan que con una administración demócrata, tan débil y tolerante con nuestros enemigos, no estamos protegidos más allá de nuestras fronteras. Que vuelven a ser excesivamente permeables en Méjico, me permito recordar.

Por último, me gustaría usar la tribuna que me brinda su periódico para pedir al maldito vecino que me deja cada día un dedo de madera en mi jardín que se abstenga de hacerlo. El primer día, me hizo gracia, pero ahora me irrita. Que sepa que estoy vigilando con mi Colt.
Atentamente, Peter Clumsy
1148 East Pecos Road, MESA
Arizona

A la mañana siguiente, me dirigí directamente a la página Web del Mesa Journal, sección cartas del director, y di con estas réplicas:

Sr.Director:
En respuesta a la carta del Sr. Peter Clumsy:

Sirva la presente para notificarle, que Italia, es una tierra cristiana, cuna de la civilización occidental, heredera del Imperio Romano, bastión de defensa contra la invasión comunista en su momento. Reconozco entre mis compatriotas a muchos analfabetos, y todavía más, a corruptos. Acepto incluso que hay corruptos analfabetos, y analfabetos corruptos. Pero no somos todavía tierra musulmana. ¿Le suena el Vaticano?

Asimismo, Italia cuenta con 46.025 bienes arquitectónicos, 7.690 de los cuales, están declarados bienes de interés cultural. Consta también de 5.688 bienes arqueológicos. Si bien es cierto que se necesitaría un ejército de miles de Peter Clumsys para acabar con tamaño patrimonio, no es menos cierto que no hay ninguna necesidad de ello, Sr. Clumsy. Puede que usted tenga por costumbre acercarse al Mesa Grande Cultural Park, y pisotearlo o moldearlo a su gusto. Pero no es esta una tradición italiana, donde tenemos un enorme respeto por nuestro patrimonio.

Finalmente, me gustaría decirle, que antes de escribirle, me he puesto en contacto con el Museo Della Opera, para informarme de los trabajos de restauración de la estatua que usted mutiló salvajemente. Me han solicitado que le diga que el cheque que usted dejó para cubrir los gastos de restauración, no es válido. Al parecer, firmó usted encima de la cantidad, anulando por tanto el valor del documento. Como se empecinó en dejarlo en un sobre cerrado en la embajada americana, no ha sido hasta ahora que han podido comprobarlo. Solicitan sea usted tan amable de contactar con ellos para realizar la transferencia oportuna.
Atentamente,
Giacomo Pazzo, Padua.
Italia

Sr. Director:
Soy un ciudadano anónimo de Mesa, Arizona. Creo que la acción del Sr. Peter Clumsy en Florencia, Italia (Europa), es una clara demostración del fracaso del sistema escolar republicano. Y la carta que le ha dirigido, una muestra clara del fracaso del sistema escolar republicano. De hecho, el Sr.Peter Clumsy, es una muestra del fracaso del Partido Republicano.
John Silver, Mesa.
Arizona.

Sr.Director:
Mis abuelos eran italianos, concretamente de Sicilia. Nos criaron a mi hermano y a mí, cuando vivíamos en Long Island, mientras nuestros padres cumplían sus respectivas condenas. Soy ciudadano americano. Pero creo en dos valores fundamentales. Respeto y Venganza. Pido respeto hacia Italia. País que le ha dado mucho a Estados Unidos. Y exijo una disculpa del Sr.Clumsy, tanto en lo que se refiere a la estatua que destrozo en Florencia, como de sus comentarios racistas y homófobos.

Puede que el policía que le interrogó fuera un palomo. Pero era un palomo italiano. Mientras esta disculpa no llega de forma pública a los medios, sepa Sr.Clumsy, que puede que no reciba sólo dedos de madera. Y que su Colt no nos asusta en lo más mínimo.
Atentamente, Mauro Hitman.
Chicago.

Pasaron unos días, pero la sección de cartas al director del Mesa Journal, ya no publicó más información sobre el caso de la estatua del Museo Dell’Opera del Duomo de Florencia.
Al cabo de un par de meses, encontré esta noticia en el Arizona News:

Una empresa dejó hecha pedazos la casa que no era por seguir la ubicación exacta que marcaba el GPS.

Mesa, Arizona

Ayer tarde, los vecinos de la calle Pecos Road, asistieron atónitos a la demolición de una casa situada en el número 1148 de la citada calle. Atónitos, porque sabían que la casa del numero 1146, estaba abandonada, e iba a ser demolida. Pero no la 1148, donde vivía su vecino, Peter Clumsy. Ron Busybody, vecino de la misma calle comentaba:

Intentamos dialogar con los operarios. Les dijimos que era imposible que esa fuera la dirección. Pero ellos dijeron que eso era lo que les marcaba el GPS y que los papeles estaban en regla. La policía tardó demasiado en acudir. No sabemos porque Peter no salió. Desde que sufrió el accidente en la mano, en la que perdió un dedo, estaba muy extraño, siempre en casa. Incluso disparó contra el cartero. Pero no creemos que esto sea motivo suficiente para demoler su casa con él dentro.

Nuestros intentos de contactar con la empresa de demolición, Avengers Inc. , han resultado infructuosos. No contesta nadie. Las autoridades locales, califican el suceso de trágica desgracia, y sostienen que el tiempo que tardo en acudir la policía tras la llamada recibida, está dentro de los márgenes legales.

Asimismo, no les consta ninguna empresa con sede en Mesa, de nombre Avengers Inc. Han manifestado, que se investigara el suceso, y que los ciudadanos de Mesa pueden estar tranquilos, que si Avengers Inc. opera sin licencia, será debidamente sancionada. Y que pagará sus impuestos a la ciudad como cualquier otro vecino.
Robert Leaden.
Arizona

Me dirigí a la cocina a hacerme un espresso. Mientras removía el azúcar, recordé: “El Rapto de Políxena“, colocada en la Logia de las Lanzas, en la Plaza de la Señoría de Florencia, sufrió también la pérdida de un dedo meñique hace pocos meses. Una turista inglesa en este caso.

Decidí ir a consultar las hemerotecas de los diarios ingleses. Imaginé que los defensores de Giovanni d’Ambrogio, también lo serian de Pío Fedi, aunque este último no fuera un autor del Renacimiento. Cuando llegué al North Devon Journal, enseguida lo vi:

Fallece Miss Eleanor Thug, en su casa de Beer. Sufrió un accidente doméstico, cayendo por las escaleras de su domicilio, sin que se haya podido determinar todavía la causa de tan fatal caída.

Eleanor Thug, era una destacada personalidad de la pequeña localidad de Beer, concretamente su alcaldesa. Las autoridades no descartan todavía ninguna línea de investigación. Uno de sus allegados ha manifestado a este periódico:
“A Eleanor le gustaba tocar el piano, y lo tocaba muy bien. ¿Cree usted que lo tocaría con 8 dedos? Siempre había tenido diez. La policía debe explicarnos porque le faltaban los dos meñiques. Y por supuesto, debe aclarar la causa de su muerte”.

Imagen: El rapto de Políxena – Wikimedia Commons